Para compensar un poco el hecho de no hacer nada en meses, pongo alguna que otra entrada junta, para que luego cuando desaparezca otros mil años tengáis carnaza que releer.
Esta vez voy a hablar de una saga de libros titulada "Crónica del asesino de reyes" pero nadie la conoce así porque, no se el motivo, todo el movimiento publicitario de la editorial se ha dirigido al título "La historia de Kvothe" (Algo así como lo de que desaparezca la frase "Canción de Hielo y Fuego", pero mas cutre).
El caso, no me voy a poner a destripar el libro, porque se que muchos lo quieren leer y, de hecho, lo deben leer a pesar de lo que vais a leer (cuantas veces pongo leer... debería poner una palabra distinta, como "contemplar" o "Disfrutar", pero sería darme aires, ¿No?) a continuación.
El libro narra la historia de un tabernero que en sus tiempos mozos vivió grandes aventuras como estudiante de Universidad (en un mundo fantástico medieval, no es que hable de un joven alumno de la Complutense) y de como va creciendo, mental, física y mágicamente demostrando una vez tras otra que no es el mejor en todo... pero si es muy muy bueno en todo lo que se propone.
En la triste y poco recomendable opinión del que escribe estas líneas, el protagonista ( Kvothe) debería ser defenestrado mas o menos una vez por capítulo (los capítulos en los que se salva los compensa por las ganas que te entran de ahogarlo en ácido en mas de una ocasión en otros) pero que, sin embargo, la historia que vive es lo suficientemente interesante como para no hacer lo mismo con el libro.
Aventuras, amor, pagafantismo, muerte, música y, mas o menos a la mitad del segundo libro, sexo (esto es un spoiler curioso, pero se que si no no querréis leerlo) llenan los dos primeros tomos de la saga, que va a ser una trilogía si la pasta no dice lo contrario y que se deja leer pero que no creo que se convierta en una saga legendaria y recordada por los siglos de los siglos a pesar de que ahora está bastante de moda.